1. Negación de información y atención de la salud reproductiva.
  2. Discriminación en los servicios de salud reproductiva por vivir con alguna discapacidad.
  3. Aplazamiento de la atención médica urgente, indiferencia frente a solicitudes o reclamos relacionados con el embarazo, parto y postparto.
  4. Manejo del dolor, durante el trabajo de parto, como castigo y coacción para obtener “consentimiento”.
  5. Prácticas gineco-obstétrica sin consentimiento.
  6. Regaños, burlas, ironías, amenzas, humillaciones.
  7. Procedimientos médicos violentos empleados durante el proceso de parto o aborto.
  8. Prácticas hospitalarias que humillan e ignoran las necesidades de las mujeres-
  9. Realización de cesáreas innecesarias y otras intervenciones.
  10. Rutinas hospitalarias sin ventajas probadas para el bienestar de mujeres, fetos, niñas y niños, como: administración de enemas, sedantes, realización de episiotomía, entre otras.
    Anticoncepción y esterilización forzada.

Contacta al Centro Interdisciplinario de Derechos, Infancia y Parentalidad A. C para recibir orientación.

catedra@cidip.org.mx